1. All Suites Hotel - París Pleyel - Isla Saint-Denis
1/10










Muy Bueno
878 reseñas
Situado en L’Île Saint‑Denis, este nuevo hotel cambia el bullicio de la ciudad por vistas al Sena y está a 10–15 minutos a pie del metro.
El hotel se encuentra en una curva tranquila del Sena, en un distrito recién reconstruido. Cruza el puente y, en pocos minutos, llegarás a un centro comercial moderno, tiendas «outlet» y locales informales para comer. Autobuses paran cerca y los trenes te llevan al centro de París en aproximadamente media hora, según la hora del día. Las habitaciones son frescas y sencillas, con camas cómodas y buena iluminación. Algunas dan al río, y las suites ofrecen distribuciones de dos estancias para más espacio.
Lo que mejor hace este lugar es ofrecer una base tranquila fuera del centro manteniendo al mismo tiempo un fácil acceso a la ciudad. Va bien para parejas que buscan una estancia tranquila con vistas. Las familias que necesiten espacio extra apreciarán las suites. Los viajeros de negocios en solitario que valoren el diseño limpio y el personal amable también deberían sentirse a gusto aquí.
Hay matices a considerar. No estás en pleno centro de los principales sitios de interés, así que planifica tiempo extra para los traslados. La oferta gastronómica en el establecimiento es limitada, con más foco en la pizza que en un menú completo de restaurante.
Ventajas
- Entorno tranquilo a orillas del río en L’Île Saint‑Denis, con vistas al Sena.
- A 10–15 minutos a pie o en un breve trayecto en autobús hasta el metro.
- Habitaciones nuevas, limpias, con camas muy cómodas y diseño moderno.
- Centro comercial y cafés al otro lado del puente para comidas sencillas.
Contras
- Lejos del centro de París; calcule entre 30 y 45 minutos en transporte público.
- Algunas habitaciones no disponen de nevera ni minibar para bebidas frías.
- A veces el ascensor y el acceso mediante tarjeta son lentos o no responden.
Lo que dicen los viajeros
Daisy R.
Nos prepararon una caja de desayuno a las 4 de la mañana antes de nuestro vuelo, y la vista al río desde la habitación hizo que el madrugón valiera la pena.












































































































































































